Ellen DeGeneres, el humor que venció al drama

Domingo, 09 de marzo de 2014 | 10:08 am

Ellen DeGeneres.
Ellen DeGeneres.
¿Qué se esconde detrás de la animadora del Óscar, que dio origen al 'selfie' más retuiteado de la historia? Actriz, comediante, ícono contra la homofobia. Pero antes que nada Ellen DeGeneres.
Texto: Renzo Gómez Vega
Fotografía: Agencias

Cortesía : La República.pe
Ellen sabía lo que sucedía, pero fue incapaz de decir que no. Mientras sus ojos azules apuntaban hacia algún rincón de su casa, su padrastro Roy Gruessendorf, un vendedor de seguros, fungía de doctor, revisándole sus pechos. O sobándolos, probablemente.
En esos momentos, 'Betty' Jane, la mamá de Ellen, se encontraba en el hospital, recibiendo un tratamiento por un cáncer de mama que le habían detectado hacía unos meses. Su padrastro, entonces, le planteó una asquerosa proposición: tocarla para ver si hallaba algún bulto. Era 1975 y Ellen tenía 17 años.
El acoso no cesó. Al contrario, se incrementó hasta convertirse en violencia. “Una vez intentó tirar abajo la puerta de mi dormitorio. Tuve que romper una ventana, escapar y dormir en un hospital toda la noche”, le contó Ellen, 33 años después, en el 2008, a una revista 'gringa'.
Tal vez por eso, premonitoriamente, le hizo la vida imposible a los pretendientes con los que su madre salió después de  20 años de matrimonio con su padre Elliot, otro vendedor de seguros.
 “Con el divorcio, la vi pasar por ratos muy amargos, difíciles. Salió con algunos hombres horribles a los que tuve que echar a patadas. Comprendí que era mi madre, pero también un ser humano”, reveló en el 2011 a 'Housekeeping', otra revista.
Después de graduarse en Texas, Ellen regresó a Nueva Orleans, su ciudad natal, para  estudiar Ciencias de la Comunicación. Y también, con seguridad, para huir de su enfermizo padrastro. Pero las clases acabaron por agobiarla. No era lo suyo. Solo iba por Kathy Perkoff, una poetisa de la que se enamoró al punto de dejar la universidad.
Para ese entonces, ya le había confesado a su mamá durante un paseo que sus gustos eran distintos. Empujada por las carencias y la locura, Ellen trabajó en  varios oficios. Pintó y limpió casas, vendió ropa, atendió en restaurantes y hasta bailó en pubs.
Era feliz. Tenía a Kathy. No necesitaba más. Sin embargo, a los pocos meses, el infortunio se atravesó nuevamente en su vida, arrebatándole a su amada en un accidente automovilístico.
Según cuentan, esa misma noche, hundida en el dolor, escribió su primer monólogo "A phone call to god" (una llamada a Dios), donde narró la muerte de su chica. Con ese sentido guión debutó como show woman e hizo giras por todo Estados Unidos.
El resto es conocido. Ellen DeGeneres fue convirtiéndose en una celebridad. Todo lo hacía bien. En 1982 fue elegida por un canal de cable como "la persona más graciosa de América". De hecho ocupa el puesto 16 de los 100 mejores monologuistas de todos los tiempos de Comedy Central, un canal de comedia 'yanqui'.
Abrió el camino
En la actualidad, confesar la sexualidad ha dejado de ser un asunto para taparse la boca o escandalizarse. Hace dos décadas, sin embargo, la doble moral castigaba a aquellos que 'salían del clóset'. Como a Ellen DeGeneres.
En abril de 1997 se emitió 'The Puppy show', capítulo de la serie 'Ellen', donde la actriz  confesaba abiertamente que era lesbiana. “Me siento bien siendo yo misma. Estoy bien. No estoy avergonzada de la persona que soy”, dijo esa vez. Los efectos fueron inmediatos: portadas cucufatas, contratos que se caían inesperadamente y una madre que necesitó escribir un libro para exorcizarse de sus culpas.
“Tenía todo lo que esperaba, pero no era yo misma. Decidí ser honesta. Y de pronto dejé de gustarle a las personas que me querían por ser divertida”, lamentó DeGeneres. La actriz Anne Heche, su pareja en ese entonces, no aguantó la presión y la dejó. Prefirió alejarse de las habladurías y casarse, como la sociedad le imponía, con un hombre. Fue con Coley Laffon, un camarógrafo del medio. Ellen no desmayó, y siguió su vida.
Después de entablar una relación con la fotógrafa Alexandra Hedison, donde incluso fueron portada de un semanario gay, encontró paz en la actriz Portia de Rossi, con quien convive hasta estos días en California.
'Selfie' pa' la historia
Su última aparición como animadora de los premios Óscar ha coronado su carrera como la mejor presentadora de Estados Unidos. DeGeneres  hizo la entrega de la 86 edición más cercana. Se paseó por el estudio Kodak, se acercó a los actores y actrices, comió pizza con ellos, se tomó 'selfies', se burló de quienes pudo. Ácida, se metió con una ajada Liza Minelli: “Creo que es uno de los mejores imitadores de Liza Minelli que he visto nunca. Buen trabajo, señor”, la vaciló por su avanzada edad. Faltosaza.
A Jennifer Lawrence le mandó otra: “Si esta noche ganas, te llevamos nosotros el Óscar al asiento”, le dijo recordando las dos caídas que tuvo la ganadora a mejor actriz. Y burlándose olímpicamente de todos les sacó en cara el que la mayoría no haya ido a la universidad: “Entre todos los candidatos acumulan 1.400 películas y seis años de universidad”, bromeó.
Pero el momento cumbre fue, sin duda, el 'selfie' que se tomó con todas las estrellas. Reunió a actores de la talla de Meryl Streep, Kevin Spacey, Brad Pitt y Angelina Jolie, entre otros. A la foto le tomó 40 minutos para destronar a la instantánea de Obama abrazando a su esposa Michelle, en las elecciones 'gringas' de 2012, que había sido retuiteada 780 mil veces. Con 2,3 millones de veces pasó a la historia como la más retuiteada.
Es cierto, Ellen lo hizo con segunda. Utilizó un Galaxy Note 3 de Samsung, empresa que compró cinco minutos de publicidad en el Óscar. Pero el humor, ya se sabe, está en sus venas. Así como le ha llenado los bolsillos, ha salvado su existencia.

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